5 errores habituales con el correo profesional
Si un correo no llega, puede haber varias causas. Revisa estos ajustes junto con los registros y las políticas de tu proveedor.
El correo profesional depende de la configuración del dominio, del proveedor y de la reputación de envío. Revisar estos puntos reduce incidencias evitables y ayuda a investigar mejor cuando un mensaje no llega.
1. Usar @gmail.com o @hotmail.com como correo de empresa
Un correo con dominio propio facilita identificar a la empresa y centralizar la administración de cuentas. El coste y las funciones dependen del proveedor y del plan elegido.
2. No tener SPF configurado
SPF indica qué servidores están autorizados a enviar correo en nombre de un dominio. Se configura como un registro DNS en el proveedor que gestiona la zona DNS del dominio; no es un ajuste dentro del panel de WordPress.
3. No tener DKIM
DKIM añade una firma que permite a los servidores receptores comprobar la autenticidad del mensaje. El proveedor de correo genera los datos necesarios y estos se publican también en DNS.
4. No tener DMARC (o tenerlo en modo test para siempre)
DMARC define cómo tratar mensajes que no superan las comprobaciones de autenticación y permite recibir informes. Conviene empezar con una política de monitorización, revisar los envíos legítimos y endurecerla de forma gradual cuando proceda.
SPF, DKIM y DMARC se complementan: la configuración debe revisarse junto con el proveedor de correo y los servicios que envían en nombre del dominio.
5. Enviar campañas masivas desde tu dominio principal
Separar los envíos de marketing de los mensajes operativos puede facilitar su gestión. La decisión depende del volumen, del proveedor y de cómo se configure la autenticación; no es una sustitución de las buenas prácticas de consentimiento y bajas.
Cómo saber si tu dominio está bien
Consulta los registros DNS en el proveedor del dominio o del hosting que los gestione y compáralos con las instrucciones de tu servicio de correo. Conserva un inventario de quién administra el dominio, el DNS y cada plataforma de envío.