¿Cuánto cuesta una página web para una empresa en 2026? (precios reales)
«¿Cuánto me cuesta una web?» es la pregunta que más nos hacen. La respuesta honesta es 'depende', pero aquí tienes rangos reales por tipo de proyecto y qué debe incluir cada uno para que no te la cuelen.
Es la primera pregunta que nos hace casi todo el mundo, y la respuesta honesta es incómoda: depende. Pero «depende» no te ayuda a presupuestar, así que vamos a mojarnos con rangos reales de 2026 para el mercado de PYMES, explicando qué entra en cada uno y, sobre todo, dónde están las trampas que encarecen o estropean el proyecto.
De qué depende el precio de una web
Dos webs que parecen iguales por fuera pueden costar 10 veces distinto según lo que haya detrás. Estos son los factores que mueven el precio de verdad:
- Número de páginas y cantidad de contenido
- Diseño a medida frente a plantilla prefabricada
- Funcionalidades: reservas, tienda, área privada, formularios avanzados
- Número de idiomas
- SEO de base (estructura, velocidad, datos estructurados)
- Integraciones con otras herramientas (CRM, facturación, ERP)
- Quién pone los textos y las fotos
Rangos reales por tipo de web (2026)
Landing o web de una página — desde 150-600 €
Una sola página bien hecha, orientada a que te contacten (teléfono, WhatsApp, formulario). Perfecta para empezar, para un autónomo o para validar un negocio. Si alguien te cobra 3.000 € por una landing, algo no cuadra.
Web corporativa (5-8 páginas) — 1.000-3.000 €
El estándar de una PYME: inicio, servicios, sobre nosotros, contacto, blog y alguna página más. Con diseño propio, SEO de base y multiidioma si hace falta. Es la opción que mejor relación calidad-precio ofrece a la mayoría de empresas.
Tienda online (e-commerce) — 2.500-8.000 €
El precio depende del número de productos, de si necesitas sincronizar stock con tienda física, de las pasarelas de pago y de la logística de envíos. Una tienda barata mal montada te cuesta más en ventas perdidas que lo que te ahorras.
Web o aplicación a medida — desde 6.000 €
Cuando necesitas algo que no existe en plantilla: portales con login, paneles de gestión, integraciones complejas, reservas con lógica propia. Aquí se paga por horas de desarrollo, y lo razonable es ir por fases con entregas parciales.
Lo que casi nadie te cuenta: los costes recurrentes
El precio de construir la web es solo una parte. Una web es como un coche: hay que mantenerla. Cuenta también con:
- Dominio: 10-15 €/año
- Hosting: desde 5-30 €/mes según el proyecto
- Correo profesional: 6-12 €/mes por cuenta
- Mantenimiento y actualizaciones: desde 45 €/mes
- Certificado SSL: normalmente incluido y gratuito (que no te lo cobren aparte)
Una web sin mantenimiento es una web que un día deja de funcionar y nadie sabe por qué. El mantenimiento no es un extra: es seguro.
Las 3 trampas más comunes
1. La web que no es tuya
Algunos proveedores te montan la web en su cuenta, con su dominio o en una plataforma cerrada. El día que quieres irte, no puedes llevarte nada. Exige que el dominio, el hosting y todos los accesos estén a tu nombre.
2. El 'SEO incluido' que es humo
Muchos presupuestos dicen «SEO incluido» y se refieren a escribir un par de meta títulos. El SEO de verdad es estructura, velocidad, contenido y autoridad, y lleva tiempo. Pregunta exactamente qué incluye.
3. El 'precio cerrado' que crece
Si el presupuesto no detalla qué entra y qué no, prepárate para los «eso es aparte». Un presupuesto serio especifica entregables, número de revisiones y qué pasa si pides cambios.
Cómo pedir presupuesto sin que te la cuelen
- Pide presupuesto cerrado con entregables detallados
- Confirma que el dominio, hosting y accesos quedan a tu nombre
- Pregunta qué incluye exactamente el SEO y el mantenimiento
- Pide ver proyectos anteriores reales, no solo plantillas
- Desconfía tanto del precio sospechosamente bajo como del desorbitado
Si quieres una referencia para tu caso concreto, te damos un presupuesto cerrado y honesto sin compromiso: te decimos qué necesitas de verdad y qué no, aunque sea menos de lo que esperabas gastar. Escríbenos y lo vemos.